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quim díaz


Apropiacionismo

Querido Quim:

He de confesar que tengo una educación humanística clásica por convicción y
por edad, por lo que hay facetas del arte que se me escapan, sobre todo lo
que gira alrededor del pop, incluso alrededor del jazz. No me pasa lo mismo
con la plástica o con la música clásica. (La que se está haciendo ahora me
parece muy conservadora).

Estoy preparando el terreno para decir que el poema que me envió me parece
un icono que gira alrededor de ese mundo del que no participo y del que no
me siento capacitado para opinar.

En lo estrictamente poético, tengo muy claro que la poesía puede, y debe,
tener que ver con todo lo concerniente a lo que nos rodea, pero debe
mantener su autonomía y entidad, y no parapetarse en referencias que
obstruyan su propia naturaleza. Es decir, que la poesía es poesía y no
letras de canciones.

Las imágenes tienen que defenderse por sí misma y no ser esos iconos de los
que hablaba antes. O no ser evocaciones o lugares comunes. Seré más
concreto: una imagen poética no es el título de un libro o disco, una
revista de cine, una talla africana... En su poema hay un torrente de
fetiches que ocultan su personalidad y al lenguaje poético.
Hay un arte plano y muy agresivo (agresivo por varios motivos). Para mí el
auténtico arte tiene que subir y bajar, insinuar y ahondar, pero
expresamente, arriesgando. Pero lo que no se puede hacer es decir “me duele”
, sino utilizar los recursos para que el receptor entienda que hay dolor.

En lo que estoy diciendo sé que no tengo razón, que otra persona podría
decir todo lo contrario y estoy seguro de que por lo menos tendría más
público. Pero lo que le digo lo hago de manera honrada. Por fortuna, casi
estamos en una sociedad plural en la que hay muchas corrientes, actividades
y sectores culturales y artísticos que se entrecruzan. Usted se puede subir
a lo que quiera. Es legítimo. También puede evolucionar, es inevitable. Las
personalidades fuertes siempre acaban desnudándose y enriqueciéndose.

No le mareo más con mis consideraciones.
Reciba un cordial saludo.


maddelaine tiene un compás y una regla para hacerse una torre

leo en una encuesta
¿Has tardado en marchar de casa?
a)todavía estudias b)inestabilidad laboral c)no tienes pareja d)vivienda y alquileres caros


sólo me piden respuestas estándar
cómo explicar mi falta de seguridad
que no soy lo suficientemente maduro
que no puedo sufrir la presión de una hipoteca
que la soledad me asusta
el silencio es un enemigo mortal
que yo soy un cobarde
que temo mi misantropía o
que no soy capaz de planchar una camisa...
cómo voy a explicarles todo esto


el gato con botas en el país de nunca jamás

recuerdo el miedo
de alguna de sus noches
su pánico ingenuo
cuando la muerte lo visitaba
y reclamaba una visita al hospital
urgente
y recuerdo perfectamente
el día que la muerte le sorprendió
su mirada estupefacta
la rápidez de su agonía
el naufragio de sus cinco sentidos
hasta sumergirse en la somnolencia
el despido
recuerdo lo imprevisible de todo
el no decirnos adiós
y como la muerte
se instaló desde entonces conmigo
para jugar una partida


greta garbo hace de dama de las camelias en un drama de la fox

tenemos que conocernos más
qué manía con lo de conocernos
como si uno quisiese conocerse
más de lo que ya se conoce
para qué
o como si quisiese conocer a alguien más
y además
para qué coño sirve conocerse más si tú y yo
sólo queremos follar dime!

evidentemente
me dejó plantado allí mismo
diciéndome que ni tenía tacto ni me conocía


Silvana toma clases de tango en las noches de luna llena
Silvana era una ex-cocainómana guapa pero con cara de pocos amigos
de voz ronca y masculina a causa de la vida dejada que llevaba
desde hacía más de 20 años y del alcohol que no quería abandonar
misteriosamente aún conservaba su cuerpo de mujer rotunda
cuello largo y espalda arqueada piernas esbeltas y carnosas
cada día la veía durante un par de horas en el bar
así que un día la invité a ver qué tal

cuando le sirvieron una copa que no había pedido
lanzó una mirada de desprecio hacia mí sin acabar de mirarme
pero al rato se sentó a mi lado y con su voz ronca preguntó que
por qué la había invitado
por qué me has invitado, tengo aspecto de necesitar una copa
o de que me la paguen

le dije que quizás sería mejor que la pagara ella
pero tampoco era justo
me la tomaré yo está bien es mía
y bebió un trago largo y profundo
preguntó mi nombre
¿cómo te llamas?
y siguió hablando por tres horas más mientras le pagaba más copas

seguí viéndola todas las noches durante aquel mes
sólo que ahora podía hablar con ella
la invitaba a copas y me contaba su vida a cambio
no había nada pactado claro
lo hacía al calor del alcohol o quién sabe de la amistad o el amor
una noche me invitó a su casa
estaba desordenada y sucia con restos de comida en la cocina
pero ya me lo esperaba
tenía muebles dispares de diferentes inquilinos y poca luz
pero no me importó
allí me contó lo que ella llamaba su verdadera historia
lo hacía con una ingenuidad como creyendo que yo ni nadie más lo sabía
ni lo habríamos sabido nunca de ella no contárnoslo
siempre comenzaba sus frases con cuando yo antes...
cuando yo antes consumía muchas veces no sabía lo que hacía y un día...
cuando yo antes vivía con ese cabrón y con mi hija...
cuando yo antes me arrastraba por los bares detrás de tíos que...

todo era por culpa de un tío, me dijo
que era un malnacido y un hijo de puta y un asqueroso vicioso
al que no quiero volver a ver jamás

pero me pareció que ocultaba algo: amor o cariño juvenil simplemente
no sé
tenía una hija un potrillo rubio de 20 años que vivía con sus padres
está mejor con ellos te lo aseguro
pero no sé si es lo que ella querría

añadió todo lo pensativa que podía estando borracha
me pareció que quería añadir un yo tampoco pero calló
que su vida era una mierda lo decía ella una y otra vez

me invitó un par de veces más y todo estaba igual que la vez anterior
no parecía ni más sucio ni más limpio
pero yo ya comenzaba a sentir asco
de aquel piso y de ella que no hacía nada por evitarlo
dejé de pagarle copas pero ella seguía acercándose a mi
a explicarme cosas sobre ella su madre su hija
lo que le parecía la vida y su vida
luego me invitaba a alguna que otra copa
y me preguntaba que qué me pasaba mirándome sorprendida a los ojos
al final a mí ya no me interesaba lo más mínimo y dejé de pasar por aquel bar

tiempo después paseando la vi sentada en la barra de un bar
cruzamos las miradas y pude ver como se iluminaba e intentaba articular una palabra
antes de que lo hiciera desvié mi mirada rápidamente
entonces pensé que tal vez la quería pero seguí caminando


la patrulla perdida

Porqué “La patrulla perdida”, no lo sé, sin embargo, intuyo la razón de que se acabara imponiendo este título nada más llegar como el mejor posible, como el único.

“La patrulla perdida” porque los seres que circulan por estas páginas no encuentran lugar posible donde instalarse. No solamente un lugar físico claro, sino un espacio, y un tiempo, si se quiere espiritual, un estado de espíritu. ¿Dónde lo habran perdido?, me he preguntado siempre y espero que esto cale en quién lo lea ¿Dónde pueden haber dejado esa tierra deseada y qué les hizo abandonarla?
Siempre a la búsqueda, siempre lanzados hacia adelante o disparados hacia atrás sin remedio, pero nunca en su sitio: en el sitio exacto que deberían estar y que anhelan: el espacio en el que se sienten a gusto: como en casa: satisfechos de si mismos y de lo que les rodea: de lo que hacen: de su pasado, de sus recuerdos, de lo que piensan: o de lo que llegaron a pensar una vez.
Personajes perdidos en un mundo al que no creen pertenecer, desarraigados, estupefactos por todo lo que les pasa. Defendiéndose sin saber de qué más allá de sí mismos, e intentando justificar todas sus derrotas para hacerlas más amenas, lo más llevaderas posible. Instigados por el funcionamiento de un universo en el que penden de la cuerda floja: amenazados de caer del lado de la autodestrucción vital o de la aceptación de un juego y unas normas preestablecidas que no les interesan para nada. Pendientes de que es lo que precipitará la caiía de uno u otro costado. Buscando sin cesar una esperanza de equilibrio tangible.
Personajes perdidos, sin lugar habitable para ellos. Siempre a la defensiva como una patrulla. Soñadores que creen en la existencia de un lugar, en el premio de encontrarlo. Sabedores de que todo su dolor tendrá al final su recompensa y de que su defensa de la ciudadela, o del último rincón del desierto, les permitirá ingresar en la gloria, en aquel mundo del que fueron despedidos sin saber bien el porqué ni el cuándo.

P.D: ¿Encontraron por fin la tierra prometida? ¿retornaron a su preciado Edén? Ahora sé que sí, que al final lo lograron y disfrutan de aquello que tanto anhelaron durante años; y que nos observan desde ‘su sitio’, afligidos por nuestro fracaso diario, compadeciendo nuestro dolor, pero también con la firme esperanza de que nosotros también llegaremos hasta allí como ellos.











barcelona. el año de nacimiento no importa, es joven. licenciado en comunicación audiovisual por la uab (carrera que no sirve para nada, aviso). da clases en un instituto en la especialidad de montaje de vídeo y cine, aunque lo suyo es más ver películas, casi siempre viejas. no prepara poemario alguno y sólo escribe de tanto en tanto cuando cree que es necesario o se lo piden. últimamente diseña títulos de crédito para cortometrajes, y espera acabar un doctorado del mismo tema.

kymdiaz@yahoo.es


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bar sobia, número 1