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alba gonzález sanz
No son celos, mi amor,
es la amenaza de Gretel desnuda en la cama
mientras te ve llegar, garbanzo tras garbanzo.
Quizá se canse
y tenga la puerta atrancada,
lo mismo un Gigante se hizo sopa de sus huesos.
Mejor, piensa Gretel, las fauces del lobo feroz,
un caldero de bruja malvada a medias con otro.
Mejor todo eso que sucumbir a los cuentos.
Caperucita se quedó en el bosque, amor,
pasó de alimañas, de la abuela.
No son celos,
es no creer en palabras.
Anárquica distribución de elementos
Una autobiografía es la suma de las mentiras que se pueden contar.
Yo soy tres elementos en desorden:
la niña participando en pruebas de cross,
sin poder dar marcha atrás, saltar la cinta, detener el paso;
la niña que odia el deporte porque en él no se puede perder
la adolescente acomplejada por no ser bonita,
lista sí, pero con las piernas demasiado grandes;
piernas que ni siquiera me sirvieron para correr
la mujer (joven, oscura) que aún fuma a escondidas,
elige los libros que quiere leer, la forma de abrocharse las camisas, la barra de labios;
las agujas del reloj decidiendo por ella sus pasos inseguros
Mi autobiografía es la suma de las veces que mentí,
las que lloré,
las traiciones y soledades que vi a mis pies,
que regué en silencio.
Mi autobiografía es un fracaso inicial, la certeza de la muerte.
Asumir el absurdo para ver
los estragos que en vosotros causa la esperanza.
Me gusta que la casa huela a ti.
Aunque no sea nuestra.
22:45
Te dejé
con la palabra en la mahou
y un beso amargo
------de peces y manecillas.
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oviedo, 1986. y desde entonces, viviendo en un pueblo a diez kilómetros y con la cabeza siempre, siempre, en otra parte.
estudio filología hispánica, también clásica, necesitada de lenguas muertas para entenderme conmigo. el próximo curso me mudo a madrid (los estudios, las huidas, ya se sabe...)
de mi paso por el instituto quedan algunos premios de poesía en concursos escolares. en la actualidad, coordino hesperya junto con otros resistentes, tierra al norte, y a ese mitológico jardín le dedicamos nuestras noches de tejados y gatos, para que no pare de crecer.
¿sobre mí? de pequeña pintaba y lo olvidé. no sé hacer fotos. a veces me convencen para subir a un avión y me enamoro de ciudades de idiomas extraños. así, en berlín supe de pronto que todo es cuestión de observar.
albagsa@gmail.com
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bar sobia, número 3
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