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laura casielles


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laura casielles

Amé una vez a tres hombres
con igual nombre. A mi favor diré
que era un nombre
común; y en mi contra,
que jamás confesé a los primeros
cuándo fue patrimonio del otro.



Maldigo a las lolitas
que llegaron antes. A Marina,
que te ató a tu cama y nunca pude
romper esos lazos de sangre;
al tipo de Arizona que te enamoró lejos de Memphis,
a la mujer que hablaba en vez de besar.

Maldigo a las lolitas
que soñaste tan fuerte,
que quedaron reflejadas
en la pared que le queda a la cama
al otro lado.



Cada relación estropea la siguiente.
Uno aprende las cautelas que proceden y luego
cuando ha cambiado el viento
trata de aplicarlas sin que acierten.

Y siempre piensa que a va huir el que quiere quedarse,
se hace esquimal con el Caribe,
evita las palabras exactas que se querrían oír.

Es la venganza carcajada de los celos proyectados hacia el frente.



Sobre la mesilla había
uno de esos palillos con los que edificar
un moño kitsch,
más bien chino,
rojo y flores excesivas,
desconchado en el borde.
Lo vi desde la cama,
debí echarme a reir.
Me eché a reír,
la almohada sabía
sólo sutilmente a sangre.

--------------------Sobre la mesilla había
--------------------uno de esos lápices rojos,
--------------------hasbro del dos,
--------------------desgastado en el borde.
--------------------Lo vi de cerca, pensé
--------------------que estaba entrando en terreno difícil.
--------------------Me dejé de reír. La almohada sabía
--------------------sólo a sal
--------------------y mejor que yo lo que estaba pasando
.












nací en oviedo en el 86. luego viví dieciocho años en un pueblo cercano: aprendí a leer con las letras magnéticas de la nevera, a escribir por hija única, a viajar por las ganas de huir volando. música y danza para las horas extraescolares.

ahora vivo en madrid. estudio periodismo y estudio filosofía (la razón oficial para la mezcla es aprender a hacer las preguntas que importan).

de lo que garabateo, poco se hace público. al acabar la escuela, capitalismo literario para un premio en el concurso de redacción de coca-cola. y en adelante, me fue bien al terminar un cuento convocado por alfaguara, al escribir de grecolatinos para el certamen forum y al especular en la II olimpiada asturiana de filosofía. aunque fueron más relevantes los relatos por los que me escogieron para participar en la ruta quetzal, primero, y en una mucho más aventurera ruta inka al año siguiente. más recientemente, mi relato "monstruos" navegó por una antología (de autores cubanos y asturianos) que titularon dos orillas. un mismo mar. y cada dos meses, hago aparecer algo en hesperya, una revista que dan a luz algunos amigos que siguen por las tierras del norte. de bar sobia, en el segundo.

por lo demás, guardo las aficiones de la infancia. escribir, leer, viajar: para qué otra cosa. de cuando en cuando un saxofón, una cámara de fotos o la seducción de algún idioma extraño. lástima que no me enseñaran a pintar.


publicaciones con labellavarsovia
bar sobia, número 2